Inversión financiera externa o “hot money”, origen y consecuencias
Hace referencia al dinero de
los balances bancarios o de activos líquidos que se traslada rápidamente de un
país a otro para crear rentabilidad a corto plazo. No obstante, también se
puede hablar de flujos especulativos de capital para referirnos al mismo
término.
Los flujos especulativos de capital o hot money buscan exclusivamente
maximizar la rentabilidad financiera en el corto plazo, siendo dos los factores
determinantes de esa rentabilidad:
· El tipo de interés del activo.
· La variación esperada del tipo de cambio.
Por tanto,
modificaciones de los tipos de interés y cualquier hecho que pueda provocar un
cambio en la evolución esperada de los tipos de cambio automáticamente generará
fuertes movimientos especulativos de capital a corto plazo. Bastará una subida
de los tipos de interés en el exterior
o una expectativa de depreciación de la moneda nacional para que un país que
estaba recibiendo importantes entradas de capital a corto plazo, éstas se
tornen en salidas.
El dinero caliente puede tener
tanto consecuencias positivas como negativas, dependiendo de cómo lo miremos.
Por un lado, los flujos especulativos de capital pueden hacer que la balanza de
pagos de un país sea positiva al no mostrar un déficit, aunque el salado de la
balanza por cuenta corriente sea deficitario.
No obstante, el hot money
puede que no tenga intención de permanencia en el país, lo que hace que los
países que tengan grandes cantidades de flujos especulativos de capital se vean
afectados en su balanza de pagos (deteriorándose) debido a las entradas-salidas
rápidas de capital.
Estas entradas-salidas pueden
resultar dañinas en los países en los que existen tipos de cambio fijos,
generándose devaluaciones y por tanto incurriendo normalmente en costes de
transacción por una improbable recompra de la moneda devaluada.
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